19.10.13

AMOR

-Dejame ver tu trenza. ¡Oh, es tan bonita!
le digo a la sobrina de Yisus cuando pasa a saludarlo antes de ir a la escuela

Cuando  vi sus patines le ofrecí que patinaramos juntas, ella miraba el lobo que dibujé en el pizarron de la oficina.

El viernes Yisus me entregó una hoja arrancada de cuaderno
-Mi sobrina te pide si puedes dibujarle un animalito.
 Le dije que claro, me pareció muy tierno, sin embargo no se lo hice de inmediato, tenía tanto trabajo.

El martes me quedé en casa  por la mañana, había recibido una llamada de  Oaxaca en la que me pedían debía acudir a una cita para una vacante, como no podía trasladarme de inmediato me hicieron una entrevista remota. Me preguntaron sobre mi disponibilidad, debía comenzar al día siguiente, al medio día.

"El trabajo es muy exigente y pagamos poco, si te interesa dime en un mail tu decisión " .


Yo pensaba en su cielo, en su sol
en sus museos
en sus bibliotecas
en mi amiga Helena
en esa parte de mi alma que me liga de hace años a Oaxaca, como si ahí mi corazón hubiera echado raices, y que sin importar a donde me mueva, estará unida irremediablemente.
Pensaba, en la alameda de León,  en los buñuelos, en  los deseos que se piden al quebrarse las cazuelas, pensaba en nuestra historia, hace un año, mientras me tomaba de la mano para hablarme de la arquitectura, de las calles y las columnas y las iglesias, pensaba, quitando los pretextos, y develando intensiones: en Eder.

Llegué a la oficina a las cuatro de la tarde, a las cinco Yisus me contó  buenas noticias, el programa con las Universidades marcha bien, sonrisas por todos lados. Isaí  llegó puntual para ir a hacer ejercicio.


Nuestra oficina es muy bella por la tarde, la lámpara de cristales la dota de una cálida magia, el mural atrevido del  fondo la vuelve luminosa, estamos a la orilla de la plaza principal, del mar tenemos las palmeras, del cielo las aves que nos sobrevuelan, es la hora en que la gente  no trabaja, y nosotros salimos a mirarla, el mundo tranquilo ocurre, se observa  todo tras el cancel de vidrio

No sabía como decirles : necesito ir a Oaxaca.

Y  la televisión?
y este  ir a grabar, hacer escaletas, tener juntas creativas, resolver en equipo?
comer juntos
 ir a correr juntos
el programa de radio...
la lasagña de mi hermano...
la posibilidad de dormir un poco más cuando hace falta 
y el dibujo!
... el dibujo que no le había hecho a la sobrina de Yisus y que quizá no le daría tampoco al día siguiente.



Justo entonces llegó la niña, y en ese momento en que mis labios comenzaban  a hilvanar excusas  sacó unas hojas amarradas a un listón metálico de colores y las puso en mi mesa

-Son para ti

En la portada un corazón de acuarela, y después un arco iris, muchos colores en donde  me decía :" Amigas por siempre, te adoro"

Yo entonces supe:
Aquí esta por el momento mi vida.
Aquí mis 29 años se construyen.

He llorado por la noche con un pesimismo del que me siento avergonzada
He sido débil y ha sido  mi debilidad una torpeza, una deformación de lo posible.

Le he contado a Helena que me duele el presentimiento de que  Eder no me ame.

Entonces hemos hablado  sobre la libertad y sobre el hecho de que yo no puedo decidir por él, porque es él quien tiene que activar su voluntad de lo que desea.


Así que yo, me he agarrado el corazón para no ponerme demasiado  triste, reforzandolo para que no se caiga, he reconocido este dolor porque no hay drama, y no hay drama porque es real y es fuerte. Es esta soledad que  me acaricia la frente y me dice tratando de aliviarme,  que ya sé, que  todo sana, que de todo se aprende.

-Estás madurando Bess, es una experiencia
-Pero duele -le digo-duele

Quiero llegar a mi lugar , le cuento, quiero quedarme en donde por fin me corresponda
no deseo viajar por siempre, no deseo ser más esta persona  llena de experiencias y vacía de certezas.

Le digo y vuelvo a llorar.

He amado a tanta gente, es duro seguirme despidiendo, mi corazón se debilita en cada desencuentro
ya no quiero ser fuerte, ya no quiero que la vida siga probando mi resistencia.

Helena  sonríe y entonces me pregunta

-¿Pero valió la pena?

y yo aún llorando le respondo

-Sí

Pero eso no me consuela, ese " valio la pena" me hace pensar que debo irme...

Ni siquiera tengo intensión de olvidarle, eso ocurrirá cuando ocurra.

Le escribí en cambio que ya no puedo esperarlo, que estaré donde esté mi felicidad y mi responsabilidad conmigo misma.

Le he regalado con amor su libertad.


Y es que yo deseo ser digna del amor de un hombre que sea digno de mi amor
y deseo que eso se demuestre con actos.
Con Eder  los actos terminaron por posponerse y cuando la vida no avanza, retrocede.
Así que, antes de  mis ilusiones de familia, futuro, pareja.
Está el amor que debo salvaguardar antes que otro, el amor propio.





















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